Unicef, Médicos Sin Fronteras y la ONCE.

“(…) Pau Gasol con los Harlem Globetrotters, igual que los voluntarios y voluntarias de Unicef y de Médicos Sin Fronteras, prosigue hoy de gira benéfica con su amigo Jordan y los Looney Tunes por una galaxia nueva, Solidaridad. (…) (pág. 52)

La Cruz Roja y Hemingway.“(…) Con el auricular en el oído, recordó la labor ingente del oriolano Emilio Bascuñana en Cruz Roja y atendió a la joven voluntaria –Sí. Tengo libre la mañana. A UNICEF acudo esta tarde –asintió Jorge (…) (pág. 249) “ (…) En la ambulancia de la Cruz Roja, junto a los dedos amorcillados del conductor al volante, Jorge se acordó de las vivencias del joven reportero Hemingway, camillero en la guerra, herido de refilón en Italia por la puta muerte, como acuñó luego en sus novelas. (…) (pág. 250

Donación de órganos y el cupón de la ONCE. “(…) Belén acababa de cumplir diecinueve años. Pero desde los dieciocho donaba sangre y había autorizado la donación de los órganos de su cuerpo. Y además compraba todos los viernes dos o tres cupones del sorteo especial de la ONCE. ¡Loables muestras de solidaridad! (…) (pág. 270)

Educo, la infancia y vaciado de armarios. “(…) Jorge dio las gracias a todos los inmigrantes, colaboradores en la elaboración del reportaje, y regresó al periódico. Cuando terminó su jornada laboral, ese día por suerte a media tarde, nuestro amigo apadrinó a una niña de Guatemala gracias a una página web en Internet. Se registró allí como socio en un programa de cooperación internacional de la ONG Educo. Y además, esa misma noche, decidió cultivarse en el vaciado de armarios. Más claro: entregar la mayor parte de su ropa a quienes menos poseen, y así ejercitarse en el don de la renuncia solidaria. ¿Necesidad o capricho? ¿Equilibrio o derroche? ¿En qué mundo vives? Te reencontrarás solamente con la libertad cuando sepas distinguir sin dudas esas cuatro opciones vitales. El jilguero toma sólo el aire que necesita y canta su felicidad. (…) (pág. 240)

Greenpeace y la recuperación de la ría de Bilbao. “(…) ¡Han cambiado la ciudad! ¡Qué belleza! ¡Visítadla! La policromía del paisaje urbano, de ciclámenes y pensamientos en los jardines, nada se asemejaba al vertedero de embarcaciones muertas, cascos de metal carcomidos por el óxido y la desidia, que Jorge había visto allí, hacía tres décadas, en la ría contaminada. Pero defendida siempre por Greenpeace. ¡Impresionante nueva Abu Dhabi vizcaína! (…) (pág. 318)

Centro Botín en Santander y Cueva de Altamira. “(…) En una ocasión, la bilbaína Malena regaló a Gorka la sorpresa de conocer Santander. Probó la quesada pasiega y los sobaos… dulces casadielles, el pote asturiano y el queso de Cabrales. Paseó por el Palacio de la Magdalena, El Sardinero y los jardines de Pereda… supo allí del arte y creatividad en el Centro Botín que besa la bahía. Sintió el genio humano en Santillana del Mar: pinturas rupestres en la Cueva de Altamira. La historia del audaz navegante Juan de la Cosa. En Santoña, disfrutó del carnaval y sus anchoas. Y otra sorpresa: Gorka vivió y sintió un fin de semana de ensueño en la costa cántabra: Castro, Laredo, Isla... ¡Acércate a ella y conoce Noja! (…) (páginas 322-323)

Guggenheim y Gehry, Steve Jobs y Amnistía Internacional. “(…) Estoy seguro de que pisaste las aguas del Rubicón y diste la media vuelta. Pero por hondo que sea el río y profundas las heridas, hallarás en tu voluntad y tu corazón el paso que lo vadea y el bálsamo que cicatriza tus heridas. Ensimismado Gorka por tanta belleza bilbaína, le atrajo una figura: ¿Un animal? ¡Un perro! ¡Gigantesco! ¿De colores? ¡De flores! Puppy, simpático perrito de flores, jugaba con el sirimiri y custodiaba la entrada al monumental museo, Guggenheim Bilbao, recubierto a modo de escamas metálicas, brillantes como el casco del buque encerado por su creador Frank Gehry. Barco cargado de inspiración genial. Gorka admiró el ingenio. Semeja una ballena que traga y expulsa al tiempo a mujeres y hombres, jóvenes y ancianos, niñas y niños, a la inteligencia sedienta de saber y deseosa de cultura. Pero saciada siempre por la creatividad divina de las musas invisibles. En ese instante entraban al museo Steve Jobs y Ray Tomlinson, con el bailarín Nuréiev. (…) (pág. 319)

‘The Masters Augusta’, Ballesteros, Olazabal y Arzak. “(…) En el verdor de las campas que coronan Bilbao, Seve Ballesteros, chaqueta verde, junto a Olazábal, exhibía con un palo de golf su magistral swing en el green. Desde lo alto, Jorge descubrió la antigua urbe industrial, vieja, ahora saneada y de paseos abrazados a la ría. Peces y patos saltaban en el agua. ¡Han cambiado la ciudad! ¡Qué belleza! ¡Visítadla! (…) En la misma ría del Nervión, aquella parecía otra ciudad dentro de la misma, que conservaba sus tradiciones, la amabilidad de su gente y la gastronomía de pintxos, txakolí, queso Idiazabal y afamados cocineros. Por el encuentro gastronómico Ongi Etorri, en la plazoleta de Unamuno en Bilbao, el cocinero donostiarra Juan Mari Arzak ofrecía ese día una charla: “Sólo si innovas estás vivo. Y la mejor forma de hacerlo es pensar como un niño. Todos los objetivos se alcanzan con la utopía”. El aplauso fue unánime. (…) (pág. 319)

Universidad de Deusto y el faro de Iberdrola. “(…) Gorka vio el faro de Iberdrola que le guió hacia la Bilbao nueva, frente a la histórica Universidad de Deusto. El humano convierte si quiere con tesón las cloacas en un oasís de luz y color. Y acabará con el hambre como el boticario de Atlanta elaboró el mágico tónico de burbujas con chispa, Coca Cola. Porque tú puedes transmutar tus diez billones de células y el cerebro, si cuidas la alimentación y aprendes del disfrute. Mujeres y hombres cambian y renacen cuando se dejan guiar por el conjuro que recibió el valiente Sapiens… ¡Aléjate siempre del miedo que encadena tu voluntad! Vale. (…) (pág. 319)

Walt Disney y el atrevimiento infantil. “(…)Pero llegó tarde el freno. Porque Jorge había aprovechado la alfombra tendida por el valor. La criatura había quitado, sin darse cuenta, el primer velo al misterio de la evolución humana: sintió osadía, don valioso. Pues el atrevimiento, impulso que guió también en sus creaciones al dibujante Walt Disney, en la escuela donde trazó sus primeros garabatos en 1910, se convierte con el tiempo en el coraje que agudiza tu ingenio y la curiosidad de abrir nuevas puertas. ¿Qué necesita el alma para volar en la felicidad? ¿Quieres descubrirlo? Las aventuras de Jorge contienen experiencias y claves que puedes vivir en estas páginas. ¿Cómo hallarlas? ¿Deseas saberlo? ¿De verdad? (…) (Página 13)

Vicente Ferrer, ‘Mensajeros de la Paz’ del Padre Ángel y Pedro Arrupe. “(…) Por experimentar tanto, en tan corto período, Jorge comulgó en retiros y nyntüm. Supo del sanedrín judío y los sínodos católicos. Conoció a seguidores fieles de Henry Dunant en la Cruz Roja, de Teresa de Calcuta y Vicente Ferrer, de Chiara Lubich y del padre Ángel en Mensajeros de la Paz, de Tagore, Gandhi y Lanza del Vasto. De Saint Germain, de La Ferrière, Leadbeater, Stanislav Grof y Eckhart Tolle, de Erich Fromm, Sondra Ray, Conny Méndez. Dominaba las meditaciones de Osho. Le presentaron a un erasmista sefardí, exilado en Sofía, y a jesuítas amigos de Pedro Arrupe en la Hiroshima mutilada. (Página 181).

Onassis Foundation. “(…) Una tarde, la banda descansó en un hostal antes de un certamen en Santa Pola. El joven que atendía la centralita telefónica les contó sus proyectos. De origen griego, la familia Onassis conocía los entresijos del negocio del tabaco. Convencido de que le guiaba el buen sino en el océano de la vida, Aris desveló sueños que parecían hechos, realidades en su mente. De inteligencia preclara, astucia envidiable, poseía por nombre el de legendarios filósofos: Aristóteles Sócrates. Usaba gafas. En la despedida, el telefonista ambicioso, de piel bronceada, aseguró a los músicos que sería dueño de un imperio. –La voluntad y la apariencia dominan el mundo. ¡Oiréis hablar de mi fortuna, pronto! –Soltó carcajadas que dejaron al descubierto su blanca dentadura, brillante. (…) (Página 57-58)

The Harlem Globetrotters: Solidaridad Universal. “(…) Sentados ya los alumnos en los pupitres, respiraron tranquilidad. Jorge descorrió sin prisas la cremallera de su cartera. Sacó los libros. Luego, se incorporó y alzó una mano que abrió el ventanal de su izquierda. Miró al patio. Un grupo de alumnos practicaba jugadas de estrategia en la cancha de baloncesto. Jorge se imaginó ver allí a Michael Jordan y al técnico Dean Smith enseñando trucos a Pau Gasol. Años después, el ala-pívot barcelonés, de espectaculares tapones y mates, saltó el Atlántico para triunfar en la NBA (Basketball). Y abrió así el camino a su hermano Marc, a Calderón y Ricky, Ibaka… Pau con los Harlem Globetrotters, igual que los voluntarios y voluntarias de Unicef y de Médicos Sin Fronteras, prosigue hoy de gira benéfica con su amigo Jordan y los Looney Tunes por una galaxia nueva, Solidaridad. (…) (página 52)

Agradecimientos. Son un centenar las mujeres y hombres (personajes universales) –por sus aportaciones a la cultura, la convivencia y solidaridad– homenajeados con su presencia en 'Krisis con K', como John F. Kennedy, Luther King y Mandela, John Lennon, Hesse, Eliot, Disney, Kafka, Agatha Christie, Diana ‘Lady Di’, Chavela Vargas, Jadiyat al-Kubrà, Yanusari, Fellini, Poe, Michael Jackson y Whitney Houston, Molière, Onassis, Chaplin, Warhol, Marilyn Monroe, Cervantes y Shakespeare, Rubén Darío, Benedetti, Blas de Otero y Mikel Laboa, Gandhi, Teresa de Calcuta y Chiara Lubich, ‘Coco Chanel’, Chopin, Steve Jobs, Nuréiev y Darwin. Además de Henry Dunant, Ray Tomlinson, Peter Benenson, Albert Einstein, Andy Warhol, Dalí, Al-Arabi, Al-Gafequi, Simón Bolívar, Ferrán Adrià and Arzak, Maimónides, Neil Armstrong, Newton, Pau Casals, Pavarotti, Plácido Domingo, Pedro Arrupe, Picasso, Vicente Ferrer, Walt Disney, Fundación Onassis y muchos más.

(Ver las sección Entidades en el Índice anexo al final de la novela)

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